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En el año 2004 Cesar Vidal ganó el premio
espiritualidad MR ediciones por su libro “El
testamento del pescador”. En la portada del
mismo encontramos las siguientes palabras:
"La vida de Jesús que hubieran contado sus
amigos íntimos,
La vida de Jesús que el Imperio romano pretendió
silenciar".
Me pareció muy curiosa esta presentación porque
resume muy bien las dos posturas que encontramos
en la sociedad actual ante la persona de
Jesucristo; las personas que con amor hablan de
El y aquellos que no sólo no hablan de El sino
que quieren hacer callar a los que lo hacen.
Jesús ya nos advirtió que esto ocurriría, porque
El ya lo vivió en su propia carne.
Nos vamos remontar al momento en que Jesús
es arrestado y llevado ante uno de los
personajes políticos más influyentes de la época
Pilato (Gobernador romano de Judea). El, relata
la Biblia, fue la primera persona ante la que
compareció Jesús y nos dice en Lucas 23:3 que
Pilato sólo efectuó una pregunta ¿Eres tú el rey
de los judíos? A lo que Jesús respondió Tú lo
dices y continúa el relato con la reacción de
Pilato; acercando a los principales sacerdotes
les dijo que no hallaba delito en El. En su
respuesta encontramos la realidad del hombre que
reconoce que Jesús no tenía culpa pero sin
embargo aún pudiendo soltarlo, dejarlo libre,
decide pasar la pelota a otro personaje
importante del momento: Herodes. ¿Y quién era
Herodes? Pues ni más ni menos que un Tetrarca de
Galilea y Perea, hijo a su vez de Herodes el
Grande, el cual en el 18 a.C había iniciado la
reconstrucción del templo de Jerusalem. La
primera reacción de Herodes, dice la Biblia, que
fue de alegría porque deseaba “conocerle”…y dice
que le hacía muchas preguntas y que deseaba ver
alguna señal. Realmente, ¿qué es lo que Herodes
quería conocer de Jesús? ¿Esperaba un payaso que
le distrajera? O ¿tenía algún interés sincero en
saber algo de ese Jesús que tanto le habían
hablado?, El tuvo la oportunidad de su vida,
Jesús estaba enfrente suyo pero ¿supo darle el
lugar que merecía?, muy al contrario, dice la
Biblia, que le escarneció y le menospreció
vistiéndolo con ropa espléndida…se burló de
Jesús de ese que decía que quería “conocer”.
Sabe amigo, cuál fue la consecuencia de la
actitud que tuvieron estos dos hombres ante
Jesús, pues se hicieron amigos, Pilato y Herodes
que estaban enemistados gracias a Jesús se
hicieron amigos, curioso ¿no?.
En nuestra vida cotidiana tenemos dos maneras
de actuar ante Jesús; una como sus amigos
íntimos (una relación estrecha con El) u otra
como el Imperio romano lavándonos las manos y
dejar que otros decidan por nosotros. Tu
reacción ante Jesús es vital, callarás o
reconocerás a quién tienes delante.
“ De cierto, de cierto os digo: El que oye mi
palabra, y cree al que me envió, tiene vida
eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado
de muerte a vida” Juan 5:24
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